Los residentes en la localidad y los gourmets de todas partes se han rendido ante el encanto especial y la excelente cocina que ofrece este alabado restaurante. Los representantes de "Jeunes Restaurateurs d'Europe", una asociación de maestros de cocina belga, "Disciple d'Escoffier" y la Orden de la trufa, quedaron encantados por la cocina inventiva de Filip Dewijnants y por la cálida recepción que les dispensó su mujer, Christel, quien también es la responsable del romántico interior. Esta pareja joven y dinámica sabe cómo combinar la alta cocina con la atención personal, haciendo que sus comensales se sientan especiales. La acogedora área para aperitivos dispone de vistas a la terraza y al jardín escalonado. Tanto el área del comedor, de estilo rural, como el íntimo salón privado, ideal también para almuerzos de negocios, ofrecen un ambiente relajado. Pero, independientemente del lugar en el que los comensales disfruten de su comida, el toque maestro del Chef Filip Dewijnants, cuya nueva cocina francesa-belga nos encantó por su inmejorable presentación sofisticada, se deja sentir en todos los platos.